Hay un particular placer en oler y sentir el picor de un ají peruano. Esa quemazón que se propaga y sazona cada bocado es parte de una tradición culinaria que a partir de ahora se celebrará los primeros viernes de setiembre de cada año.

Así lo declaró el Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri) en un afán por resaltar el cultivo y uso de la gran variedad de ajíes nativos como el ají amarillo, ají panca, rocoto, ají charapita y ají montaña de la selva peruana.

El sabor y color que agregan estos cultivos a los platillos nacionales es único. Por ello, la idea es promover aún más los festivales, concursos, ferias y encuentros alusivos a la fecha, y así fortalecer la actividad comunitaria en el entorno rural, la innovación gastronómica, el consumo sostenible de los ajíes y el cuidado de la biodiversidad.

¡A anotar en el calendario!